domingo, 11 de enero de 2026

Mazagón -El Rocio (Choquero Biker)

 


Desde la primera pedalada en el Parador de Mazagón se notaba que no iba a ser un sábado cualquiera para la familia Choquero Biker. El aire fresco de la mañana, el murmullo del mar al fondo y el repiqueteo de las ruedas anunciaban una jornada larga, de esas que se recuerdan cuando las piernas ya están descansadas pero el corazón sigue rodando.​

Rumbo a los Abalarios

El grupo fue tomando forma junto a los pinos: Alonso, Ayllón, Hidalgo, Eloy, Juan Guerrero, Juan Antonio, Manuel Areas, Jordi, Rubén, Jesús Villen, Iñaki y el que escribe, alineados como una cuadrilla de romeros sobre ruedas, listos para adentrarse en la pista de los Abalarios. El GPS marcaba rumbo hacia el interior del pinar y, poco a poco, el asfalto quedó atrás para ceder el protagonismo a la arena, los charcos y las largas rectas que parecían no tener fin.​

La pista de los Abalarios, siempre exigente, se mostró caprichosa: tramos de arena blanda que obligaban a jugar con el equilibrio, zonas rápidas donde el grupo se estiraba y se compactaba, y ese silencio del monte que solo rompen las risas y los comentarios entre compañeros. Allí se vio ya a más de uno regular fuerzas, pero nadie soltó rueda; no era día de rendirse, sino de disfrutar del esfuerzo compartido.​

Bodegones y Gato: paradas con sabor

Superados los tramos de la pista, la ruta fue buscando los Bodegones, punto de paso obligado para tomar aliento y reagrupar a la tropa. Entre tragos de agua, alguna barrita y comentarios jocosos sobre quién había hundido más la rueda en la arena, el grupo recuperó energía y buen humor antes de seguir camino hacia El Rocío.​

Ya con la aldea en la mente, las bicis fueron rodando por las últimas pistas hasta alcanzar el Gato, donde el arena humedad del camino se mezcló con el ambiente rociero y el cansancio empezó a sentirse en serio. Las caras, sin embargo, hablaban de satisfacción: se había cumplido la primera una parte de la jornada, y tocaba saborear el momento, compartir anécdotas y preparar el cuerpo y la mente para el resto del recorrido.​

Bautizo ciclista en El Rocío

En Charco tuvo lugar uno de esos momentos que convierten una simple ruta en una historia para recordar. El Patrón, Manuel Areas, asumió su papel con solemne guasa romera y procedió a impartir el “bautizo” ciclista a los compañeros Alonso, Jesús Villen, Eloy, Ayllón, Juan Guerrero, Jordi y Rubén, que recibieron el rito entre risas, emoción y esa devoción ciclista que solo entiende quien ha tragado arena, sudor y kilómetros junto a los suyos.​

No hubo agua bendita, pero sí agua y sudor sagrado de esfuerzo, suficiente para sellar el compromiso de estos nuevos “bautizados” con el espíritu Choquero. Fue un momento sencillo y emotivo, de los que unen al grupo y se rescatan siempre que alguien pregunta por qué se madruga tanto un sábado para sufrir sobre la bici.​

Regreso a Mazagón

Tras el rito y el descanso en El Rocío, tocaba afrontar el camino de vuelta hacia Mazagón, con las piernas ya cargadas y el sol más alto. El track marcaba de nuevo largas pistas, lugares con traicioneros tramos los que se empeñaba en poner un punto más de dureza en la ruta.​

Los incidentes fueron mínimos, —caida sin consecuencias aparentes de Manuel Áreas y Juan Antonio— sin nada más realmente complicado que lamentar, más allá de algún pequeño susto en la arena, cadenas que reclamaban cariño y ese cansancio que iba calando en cada kilómetro. El grupo, sin embargo, se mantuvo compacto, esperando al que se quedaba un poco atrás, tirando del que dudaba y empujando anímicamente al que miraba al horizonte buscando el final.​

El cansancio y la fuerza verdadera

Con el Parador de Mazagón como final del recorrido, cada uno llevaba en las piernas los kilómetros y en la cara la mezcla perfecta de agotamiento y felicidad. Había sido una ruta exigente, de esas que dejan huella, pero los Choquero Biker demostraron una vez más que el compañerismo y el buen ambiente son el mejor desarrollo posible en cualquier bicicleta.​

Y quedó claro, al final de la jornada, que la frase que resume el espíritu del día no es solo un adorno, sino una verdad escrita en cada pedalada: “el ciclista más fuerte es aquel que, a pesar del cansancio, no desfallece en el pedaleo hasta alcanzar la meta”.

La ruta de Mazagón a El Rocío es una exigente jornada ciclista en el entorno de Doñana, descrita en el archivo como una salida larga del grupo Choquero Biker con tramos de arena y pistas. No se detallan datos numéricos precisos en el documento adjunto, pero rutas similares en la zona oscilan alrededor de 70 km con bajo desnivel. La valoración general destaca el esfuerzo compartido, el buen ambiente y momentos memorables como el bautizo ciclista en El Rocío.

Datos Técnicos

AspectoDetalleFuente
Inicio/FinParador de Mazagón (ida y vuelta)
Distancia aproximada67,7km (basado en tracks similares)
Desnivel positivo140-200 m (zona plana con arena)
Tipo de terrenoPistas de arena blanda (Abalarios, Bodegones), charcos, rectas largas
Duración estimada4 h. 30` (mañana completa, con paradas)

Valoración

La ruta se describe como caprichosa y exigente, con tramos que prueban el equilibrio y la resistencia, pero sin incidentes graves más allá de arena y cansancio. El grupo mantuvo cohesión, con paradas en Bodegones y Gato y otros lugares estrategicos para reagrupar, culminando en satisfacción y felicidad pese al agotamiento. Destaca el compañerismo como el "mejor desarrollo" de la bici, ideal para ciclismo experimentados en Huelva.  

El ciclismo de montaña no es solo deporte, es parte viva del paisaje. Cada pedaleo recorre sendas donde naturaleza y esfuerzo se encuentran; donde el silencio del bosque acompasa el ritmo del corazón. El ciclista se convierte en un habitante más del entorno, respetando la tierra, observando su vida y recordando que formar parte de la biodiversidad también implica cuidarla.

Nota de rectificación (domingo, 11 de enero)

En relación con la salida comentada en la publicación, deseo matizar la información sobre las caídas de Juan Antonio (El Galgo) y de Manuel Aréas (El Patrón).

Aunque en el post inicial se indicaba que las caídas no habían tenido importancia, a día de hoy se confirma que sí han tenido cierta relevancia. Manuel presentó algunas molestias en el cuello —ya en remisión— y persisten leves dolores en el hombro. Por su parte, Juan Antonio continúa con molestias en el hombro, aunque el dolor está disminuyendo gradualmente.

Afortunadamente, ninguno de los dos ha requerido asistencia médica y ambos se encuentran en proceso de recuperación☺.

viernes, 5 de diciembre de 2025

Tres días de gravel por la Sierra de Aracena

Cañaveral de León

 Durante tres intensos días, Antonio, Javier, Juan Manuel y yo, nos adentramos en los paisajes de la Sierra de Aracena, pedaleando entre pueblos blancos, bosques de castaños y rincones llenos de belleza natural. Fueron jornadas en las que el esfuerzo, la belleza y la calma de la sierra se entrelazaron en una experiencia que invita a repetirla.

Primer día, 15 de octubre de 2025, comenzó con un ambiente fresco y luminoso. Desde Aracena tomamos rumbo hacia Cañaveral de León, atravesando una carretara que serpenteaban entre encinas y alcornoques. El paisaje, de suaves colinas y aroma a tierra de sierra, invitaba a disfrutar sin prisas. Continuamos hacia Hinojales y luego a Cortelazor, donde las primeras cuestas empezaron a dejar su marca en las piernas.

La llegada a Los Marines fue el momento perfecto para detenerse y recuperar fuerzas. Allí, el descanso se hizo aún más grato con una deseada comida y un postre excelente, de esos que realzan cualquier viaje ciclista. Con el estómago contento y el espiritu tranquilo, emprendimos el regreso a Aracena, completando una jornada de 54,7 km y 1.176 metros de desnivel, un recorrido lleno de sensaciones y un comienzo ideal para lo que vendría.

Tentudía

Segundo día, 16 de octubre, amaneció con cielo en parte cubiero, temperatura ideal para practicar ciclismo y un reto mayor por delante. Sabía que sería la etapa más larga y exigente del recorrido, y así fue. Tras pasar nuevamente por Cañaveral de León, cruzamos el límite provincial para adentrarme en tierras extremeñas.      La primera localidad extremeña  fue Fuente de León, un enclave tranquilo donde las casas encaladas parecían observadores silenciosos del paso del tiempo. Desde allí a Cabeza de Vaca donde la ruta se volvió más exigente, especialmente al superar la larga cuesta que nos dirige a nuestro destino, —el punto mas alto de Badajoz— el  Monasterio de Tentudía. En esa subida sentí el peso del esfuerzo y decidí poner pie a tierra, consciente de que conservar energías era esencial para completar la jornada con la dignidad que requieren mis canas. Alcanzar el Monasterio fue una recompensa en sí misma: el silencio del lugar, el horizonte abierto y la sensación de estar sobre el techo de la sierra compensaron cada pedalada.  El retorno nos llevó por Arroyomolino de León, de nuevo Cañaveral y, finalmente, Aracena. Habíamos completado 110,7 km y 2.479 metros de desnivel acumulado, una auténtica prueba física y mental. Esa tarde, la parada en la confitería Rufino de Aracena fue casi un ritual: los pasteles de la casa, auténticas joyas de sabor, se convirtieron en el mejor premio al esfuerzo del día.

Peña de Arias Montano 

Tercer día, 17 de octubre de 2025, llegó con un aire más relajado, perfecto para cerrar la experiencia con calma. Nos desplazamos a Jabugo en coche y desde allí emprendímos una ruta más suave, pero igualmente inspiradora, de 42,1 km y 960 metros de desnivel positivo.    El recorrido atravesó El Castaño del Robledo y su misteriosa catedral inacabada, para luego continuar hacia FuenteheridosPeña  de Arias  Montano,  NavahermosaValdelarco y Galaroza, donde aprovechamos para comer y saborear el ambiente sereno del pueblo. La última parte del trayecto nos condujo hasta Jabugo, punto final de esta aventura que sintetizó todo lo que busco en el gravel: naturaleza, esfuerzo y descubrimiento.

Tres días, casi 210 kilómetros y 4615 m. de metros de ascenso, comprendí que cada subida mereció la pena. El cuerpo quedó cansado, pero el espíritu regresó renovado. La Sierra de Aracena, con su calma, su belleza y su sabor, volvió a recordarme por qué cada pedalada en estas tierras tiene algo de mágico.

Vídeo

Trac dia 1 —Cañaveral, Hinojales, Cortelazor, Los Marines

Trac dia 2 —Aracena, Tentudía, Aeacena

Trac dia 3 —Jabugo y su entorno—


domingo, 12 de octubre de 2025

Ruta en Paterna del Campo de Choquero Bike y cilcistas de Carrion y Castilleja

 

Ruta MTB Paterna del Campo – 11 Hoy nos reunimos para pedalear, charlar y disfrutar de un día genial en plena naturaleza: Areas, Iñaki, Jordi, Carlos, Juan Antonio (¡nuestro querido «El Galgo»!), Francis, Juan Manuel, Adán, David, Juan Antonio (Carrión, para distinguirlo bien) y Lutgardo.


A las 08:30 AM a pedalear disfrutar   (y sufrir) en una exigente ruta de 58 km y 1.320 metros de desnivel positivo por los montes y cortafuegos😡 de Paterna del Campo, Escacéna y Aznalcóllar. Salimos puntualmente, los doces, procedentes de Huelva, Castilleja y Carrión, dispuestos a afrontar una jornada de puro MTB entre pinares, arroyos y repechos interminables.

El recorrido nos llevó por pistas, carriles y zonas técnicas entre los parajes de La Pata del Caballo, pasando por lugares tan singulares como la pista de la Pata, La Contienda, el arroyo del Chacho, la pista de Doña Austria, Charcofrío, el Cejo, Los Carneros, Tujena y cómo no, la inevitable cuesta del Pinguete, que nunca decepciona.

Mención aparte merece el cortafuego de unión entre el arroyo del Chacho y la pista de Doña Austria, una auténtica trampa del terreno que nos puso a prueba con su dureza, repechos casi imposibles y longitud interminable. Aunque sabíamos que evitarlo habría supuesto añadir unos 20 km más al recorrido, al terminar cerifiqué en que la decisión de afrontarlo fue, probablemente, un tremendo error y la menos acertado del día.

La jornada concluyó, como debe ser, con unas cervezas merecidas en la plaza de Paterna, comentando las anécdotas y repasando mentalmente cada rampa del recorrido, asi como el mal rato de la superacion del cortafuego  antes de poner rumbo a casa.

Una ruta completa, exigente y con sabor a auténtico MTB andaluz.


TRACK

VÌDEO

FOTOS

VÍDEO CORTO

viernes, 22 de agosto de 2025

🌙 Ruta MTB Nocturna: De Calañas a Huelva, 70 km de aventuras

 

La noche empezaba a caer sobre Calañas y con ella arrancó una travesía de 70 kilómetros rumbo a Huelva que nueve integrantes del Club Choquero Bike decidieron afrontar. El frescor nocturno, el sonido de las ruedas sobre tierra y la complicidad del grupo marcaron el compás de la ruta.

🤝 La fuerza detrás del grupo

Mención especial —y más que merecida— a Mari y Vanesa, cuyo apoyo inestimable fue el motor invisible que empujó a todos hacia la meta. Su colaboración, ánimo y logística hicieron que la ruta fluyera con la misma energía que el propio río Odiel.

🐓 Los gallos en la batalla

Entre los más competitivos, las “metas naturales” aparecieron como chispas:

  • La subida del río Odiel

  • La Fuente de la Corcha

  • Trigueros

  • Y, finalmente, el sprint en las  paredes de Huelva

No hay acta oficial del ganador en esta última, pero todo apunta a un final de infarto resuelto al sprint. Según la información recogida, Fran se llevó el gato al agua, seguido muy de cerca por Juan Antonio, quien, pese a su “poca actividad en esta categoría”, dejó claro que el talento no se oxida. Los demás gallos no se quedaron atrás, mostrando garra y dignidad en cada tramo.

🚴‍♂️ La ruta contemplativa


Mientras tanto, José Luis, Barreiros y quien narra estas líneas optamos por un ritmo más relajado, saboreando la noche y la conversación. Eso sí, en la dura competición de “hidratación con cerveza” en Trigueros, Barreiros fue un ganador indiscutible 🍺, acompañado por un buen sustento para reponer fuerzas, compuesto  de arepas de carne y huevos en el bar El Manzano que gentilmente altero su hora de cierre para socorrernos🍴.



🔧 Anécdotas del camino

  • El pinchazo eterno: reparar la rueda trasera de Barreiros se convirtió en una odisea digna de manual, con tres cámaras sacrificadas y otros tantos parones que se mostraban reincidentes.

  • Las gafas polvorientas: mi particular batalla fue contra el polvo que se pegaba a las lentes. Limpiarlas con la mano solo empeoraba la visión, y si me las quitaba… los insectos me saludaban de frente. Asunto pendiente de resolver antes de la próxima salida.

📜 Resumen y despedida

Una noche mágica sobre dos ruedas, en la que el compañerismo, las risas y la superación personal hicieron que cada kilómetro mereciera la pena. Y como en toda buena aventura, lo importante no fue solo llegar, sino compartir el camino.

💡 Próxima meta: nuevas historias, nuevos retos… y unas gafas a prueba de polvo e insectos.

Enlace del vídeo

https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/nocturna-25-calanas-huelva-por-el-judio-226561086

domingo, 3 de agosto de 2025

IV Ruta Nocturna del Club Ciclista de Castilleja del Campo: Pedaleando bajo las estrella

JuanBa, Juan Manuel, Francis, José maría y Lutgardo
JuanBa,Juan M, Francis,
José M.y Lutgardo
El pasado sabado, cinco miembros del Club Ciclista de Castilleja del Campo —Francis, JuanBa, Juan Manuel, Jose María y Lutgardo, autor del texto— nos lanzamos a vivir la IV edición de nuestra ya tradicional ruta nocturna. Una cita única, donde lo que cuenta no es solo pedalear, sino compartir risas, retos y paisajes diferentes bajo la luz de una hermosa luna creciente.

El punto de partida, como manda la costumbre, fue nuestro pueblo Castilleja del Campo. Desde allí pusimos rumbo a Tejada la Vieja por caminos que, aunque en su mayoría estaban en buen estado, también nos ofrecieron algunos tramos algo más complicados debido a la falta de mantenimiento. Estos obstáculos, lejos de amedrentarnos, solo sirvieron para aumentar la diversión y hacernos sentir esa sensación de aventura que tanto nos gusta.

Durante la travesía pudimos comprobar cómo ha cambiado el entorno en los últimos tiempos, especialmente con la presencia cada vez mayor de instalaciones de placas solares. Es un cambio que no pasa desapercibido y que transforma el paisaje rural de nuestra tierra.

Al llegar a Tejada la Vieja, nuestro compañero JuanBa nos sorprendió con un avituallamiento digno de reyes: bocadillos, tortilla de patatas , bebidas frías y algún que otro “caprichito” que nos devolvió la energía al instante. Sin duda, un detalle que agradecimos enormemente y que elevó el ánimo del grupo para emprender el regreso.La vuelta la hicimos pasando por la emblemática fuente de La Cañeria, en Escacena del Campo, un lugar casi mágico a esas horas, y desde allí emprendimos la última etapa hacia Castilleja. No faltaron las bromas, la complicidad y ese buen rollo que siempre nos une en cada salida.

Cabe destacar que la jornada arrancó con una temperatura realmente elevada, pero a medida que avanzaba la noche el ambiente se fue suavizando, haciendo la ruta mucho más agradable y permitiéndonos disfrutar aún más del pedaleo bajo las estrellas. Durante nuestra ruta ciclista, todos aportamos lo mejor… salvo mi bolsa de sillín, que decidió ser la protagonista inesperada de la aventura. Imagina el plan: pedaleando animadamente, cuando de repente, la famosa bolsa de marca Columbu de 21 litros —prometía mucho espacio, sí—, empezó a soltarse y a rozar como si quisiera convertirse en freno auxiliar. Cada vez que se soltaba era una sinfonía de roces y sustos: “¡Cuidado, Lutgardo, que la bolsa se va a soltar otra vez!”.

Más allá de los kilómetros recorridos, de los caminos fáciles y los complicados, lo que realmente hace especial esta IV Ruta Nocturna es el compañerismo, la pasión por la bicicleta y las ganas de compartir momentos únicos. La noche, la ruta y la amistad: esa es la verdadera meta.

¡Hasta la próxima que será la V! 

Video de la ruta

Ruta en Wikiloc

Blog del Club Ciclista de Castilleja del Campo

viernes, 27 de junio de 2025

Intento de ruta en MTB desde Aznalcóllar a El Álamo de Francis, Juan Manuel y Lutgardo


La mañana prometía aventura y buenos paisajes. Salir en bicicleta de montaña desde Aznacollar con la idea de disfrutar una de esas rutas que tanto me gustan planificar y que he realizado multitud de veces, especialmente en BTT, la belleza natural de la zona es abrumadora. El destino: El Álamo, atravesando la pista de la Sebastiana, —una larga y sostenida subida—que ya la pista desde el inicio se presentaba en un estado inmejorable, perfecta para rodar y dejarse llevar por el entorno.

El tramo por Caña Honda no se quedaría atrás. El firme según me comenta Francis estaba magnífico, lo que facilita un larga bajada, fluida y segura, permitiéndome disfrutar aún más del paisaje y aprovechar para hacer varias fotos y vídeos. Capturar esos momentos es parte esencial de la experiencia, y siempre busco inmortalizar los detalles que hacen única cada salida.

La ruta debía continuar de retorno por Doña Austria y una parada en la fuente de Charco Frío, un rincón ideal para refrescarse —la hora prevista de llegada así lo exigiría—y recargar energías antes de tomar la pista de vuelta hacia Azanarcollar. Todo transcurría según lo planeado, con la satisfacción de recorrer caminos en tan buen estado y la tranquilidad de la naturaleza como compañera.

Sin embargo, al llegar de nuevo a la carretera que nos llevaría al Álamo la SE-538—4,7 km—, la aventura dio un giro inesperado: me di cuenta de que había olvidado el móvil en el techo del coche. Tocó modificar el plan de vuelta y regresar por carretera para recuperarlo, añadiendo un toque de improvisación y anécdota desagradable a la jornada.

Francis y Juan Manuel me retaron a pasar por la subida final, la cuesta del Treinta —nombre dado por el brutal porcentaje de la cuestecita—puso a prueba las piernas, pero también supuso ese punto de exigencia que tanto disfruto antes de culminar la ruta. Finalmente, el desayuno en el pueblo fue el broche perfecto, saboreando el esfuerzo y las historias que deja cada pedalada.

Así terminó una salida no acabada, con tramos espectaculares, algún que otro imprevisto y, sobre todo, muchas ganas de volver a intentarlo de nuevos.

Video de la ruta

 TRACK (propuestos)

 AGRADECIMIENTO:

De izq/dcha. Francis
JuanManuel y Lutgardo

¡Qué grandes compañeros de ruta son Francis y Juan Manuel! Cada salida en bici de montaña con ellos se convierte en una aventura inolvidable. Francis, siempre animando  y marcando el ritmo con esa energía inagotable, y Juan Manuel, con su experiencia y buen humor, haciendo que cualquier subida parezca más fácil. Gracias a los dos por compartir kilómetros, risas y paisajes increíbles. ¡Espero que sigamos rodando juntos muchos senderos más!


lunes, 9 de junio de 2025

Cinco días en bici por tierras del Andevalo español, Alentejo y Algarve portugues

 Emprender una ruta cicloturista desde Huelva hacia el corazón del Alentejo portugués y regresar en cinco días es una experiencia que combina naturaleza, patrimonio y aventura. Acompañar a Juan Manuel Muñoz como organizador, experimentado cicloturista y buen conocedor  de estas tierras. Recorrimos paisajes únicos, pueblos con historia y caminos llenos de vida, en una travesía que une dos países y culturas a golpe de pedal.

Primera etapa: Huelva – Mértola
J.Manuel y Lutgardo
Salimos de Huelva con la emoción de cruzar la frontera natural del Guadiana en 
Pomarão y adentrarnos en Portugal. La ruta nos llevó por senderos y carreteras bien señalizados, parte de los proyectos europeos de cicloturismo que conectan ambos países, facilitando el tránsito seguro y sostenible. Mértola nos recibió con su imponente castillo y el encanto de un pueblo blanco a orillas del río, perfecto para reponer fuerzas tras la primera jornada


Alentejo
Segunda etapa: Mértola – Castro Verde ( La Ermida (Capela) de Nossa Senhora deAracelis,)  La segunda jornada fue especial por una pequeña rectificación en el trazado original, buscando recorridos más claros y seguros. Aprovechamos para visitar La Ermida (Capela) de Nossa Senhora de Aracelis, también conocida como “Ermida de Aracelis” o “Altar de los Cielos”, se encuentra en la freguesia de São Marcos da Ataboeira,  la ermita pertenece al municipio de Castro Verde y el atrio se encuentra en el municipio de Mértola, en la región del Alentejo, Portugal, desde donde se divisan paisajes extensos y típicos de la zona. El esfuerzo de la subida se vio recompensado por las vistas y la belleza de la construcción. Finalmente, llegamos a Castro Verde, conocido por sus extensas dehesas y su patrimonio rural.

Tercera etapa: Castro Verde – Alte (la etapa más dura) 
J manuel Muñoz
La tercera etapa fue, sin duda, la más exigente. El camino hacia Alte estuvo marcado por constantes subidas, siendo la ascensión al cerro de Mu el mayor reto físico del viaje. En la etapa más dura, los desafíos principales fueron el desnivel constante y la exigencia física acumulada. Las subidas eran largas y frecuentes, lo que obligaba a mantener un esfuerzo sostenido. Cada pendiente parecía un nuevo reto, poniendo a prueba tanto la resistencia muscular como la capacidad mental para no desfallecer ante el cansancio, las piernas ardían, pero el espíritu nos empujaron hasta el final. Compartir el camino con Juan Manuel Muñoz aportó motivación extra y seguridad, ya que el ánimo mutuo y la presencia de un compañero ayudan a sobrellevar el cansancio físico y los momentos de duda, especialmente en las subidas más duras.  Alte, con su arquitectura tradicional y fuentes naturales, fue un oasis tras la dureza del día.

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Cuarta etapa: Alte – Tavira (con visita a la fuente de Benémola en Querença)
Tavira
La etapa más corta y amable nos permitió disfrutar del entorno con calma. Realizamos un pequeño devio en Querença para visitar la fuente de Benémola, un rincón de aguas cristalinas y vegetación exuberante, ideal para refrescarse y hacer una pausa. Tavira, con su aire marinero y su puente romano, nos recibió con la promesa del Atlántico cercano.

Quinta etapa: Tavira – Huelva (cruzando el Guadiana de Vilareeal a Ayamonte)
El último día nos llevó de Tavira hasta la frontera, donde cruzamos el Guadiana en ferry desde Vila Real de Santo António hasta Ayamonte. El regreso a Huelva fue un momento de celebración: cinco días, dos países, cientos de kilómetros y una colección de recuerdos imborrables.
J. Manuel y Lutgardo
La bicicleta une territorios de forma sencilla y natural, y en esta ruta lo comprobamos a cada pedalada: naturaleza, cultura diversión y camaraderia sin barreras.

Esta aventura no solo fue un reto deportivo, sino también una oportunidad para descubrir la riqueza natural y cultural del Bajo Guadiana, un destino cicloturista en auge que invita a volvel a repetir la experiencia por cuarta vez.

Enlaces Pinchas 

Video dia UNO                   PEDALIBERO                             Track dia UNO
Vídeo día DOS                                                                         TRACK día DOS
Vídeo día TRES                                                                       TRACK día TRES
Video día CUATRO                                                               TRACK día CUATRO
Vídep día CINCO                                                                    TRACK día CINCO



Mazagón -El Rocio (Choquero Biker)

  Desde la primera pedalada en el Parador de Mazagón se notaba que no iba a ser un sábado cualquiera para la familia Choquero Biker. El aire...