sábado, 5 de septiembre de 2026

​Cronica de pedales, esfuerzo y contraste: De Laza a Ourense



​Ficha Técnica de la Jornada

  • Origen: Laza

  • Destino: Ourense / Orense

  • Distancia recorrida: ~56,8 km
  • Desnivel positivo acumulado: +1.180 m aprox.
  • Desnivel negativo: -1.520 m aprox.
  • Cota máxima: ~960 msnm (Puerto de A Albergueria / As Eiras)
  • Cota mínima: ~135 msnm (Valle del Miño, Ourense)
  • Terreno: Asfalto de montaña, sendas de tierra, empedrados tradicionales gallegos y pista forestal.

​El despertar en el valle y la conquista de A Albergueria

​La mañana arrancó en Laza con frescor matinal acariciando los montes. Por delante nos aguardaba una de las pruebas de fuego más temidas y hermosas de la Vía de la Plata: el ascenso continuo y continuado hacia A Albergueria.

​A medida que el firme ganaba pendiente y las piernas empezaban a reclamar tregua, brilló la figura de Juan Luis. Con una elegancia natural en el pedaleo y unas cualidades de escalador innatas, se fue imponiendo a los porcentajes más duros del puerto. Mantenía un ritmo cadencioso, casi sin esfuerzo aparente, devorando rampas donde otros luchábamos por mantener el equilibrio sobre la bici. Una auténtica exhibición en las rampas de la montaña orensana.

​Al culminar la cima, la recompensa tomó forma de refugio y leyenda: el Albergue de las Conchas en A Albergueria. Hacer un alto en el camino aquí es una parada casi obligatoria. Tomarse un café caliente rodeados de miles de conchas firmadas por peregrinos de todos los rincones del planeta te conecta con la mística real de esta ruta. Alli Adan encontro la concha que certificaba su paso alla por 19-09-2019.

​El reto del terreno: tramos de desenganche y bajada técnica

​El Camino Sanabrés no regaló nada. Aunque la gráfica general tendía a descender tras el puerto hacia la cuenca del Miño, la realidad sobre el terreno fue implacable. En varios tramos descompuestos, de firme pedregoso, zanjas profundas y pendientes técnicas pronunciadas, la prudencia dictó la norma: tuvimos que desenganchar las calas de los pedales y echar pie a tierra. Proteger la mecánica y los huesos fue prioritario en esas Sendas de piedras donde la tracción brillaba cob luz propia.

​La llegada a Ourense: la picardía hostelera y el hallazgo gastronómico

​Entrar a Ourense tras docenas de kilómetros de soledad montañosa supone un impacto de civilización. Sin embargo, la llegada dejó un sabor agridulce en lo logístico. El alojamiento reservado mostró de lleno la cara de la picardía que lamentablemente impera en ciertos sectores del Camino; servicios mas bajo de lo prometido y esa leve sensación de que al peregrino se le percibe a veces más como un cliente de paso que como un viajero a cuidar.

​Por suerte, el alma del Camino siempre equilibra la balanza a través del plato. Exhaustos y hambrientos, nos dejamos guiar por el instinto hasta un bar cercano al hospedaje. Allí nos sorprendieron con un plato único extraordinariamente abundante: una combinación, generosa y reparadora que resucitó a todo el grupo a base de sabor auténtico y raciones copiosas.

​Epílogo

​Termina así una etapa dura, bella, llena de contrastes, escaladas memorables y anécdotas para el cuaderno de viaje. Mañana toca merecido día de descanso en la ciudad de las termas; un alto en el pedaleo que este cronista aprovechará para reposar las piernas... e incluso dejar descansar la pluma.  

viernes, 4 de septiembre de 2026

Etapa 4 Lubian a Laza, con Juanfran animando.

Salimos temprano de Lubián, con la luz fresca de la mañana marcando el inicio de la etapa. Ponemos dirección al puerto de A Portela do Camba, primer  puerto),  límite natural y provincial que despide a Zamora y nos da la bienvenida a Ourense. Solo para detenernos para hacer fotos en la raya fronteriza, continuamos la marcha con la mirada fija en el horizonte.

​Al llegar a las inmediaciones de A Canda y Santa María de Vilavella, el terreno nos muestra su cara más dura. Enfilamos un tramo del camino repleto de senderos no ciclables donde el avance se vuelve lento, pesado y por momentos francamente penoso.

La dificultad técnica y la piedra suelta se cobran su precio con dos caídas sin importancia, de esas que solo dejan el susto y un poco de polvo en el maillot. Por suerte, poco antes de llegar a A Gudiña, el camino decide darnos una tregua: el firme mejora considerablemente y la marcha se vuelve mucho más animada. Hacemos una merecida parada para inmortalizar el momento y tomar un café, antes de entrar a la villa, frente a la ermita de Nuestra Señora de Loreto hicimos una fotos para la historia.

​Reagrupados y con ánimos renovados, la ruta prosigue siguiendo fieles el track. Nos adentramos en un continuo sube y baja rompiernas que se compensa con creces gracias a unas vistas espectaculares. La ruta nos lleva a crestear por encima de los 1200 metros de altitud, ofreciéndonos una perspectiva monumental de la sierra.

​A falta de 12 kilómetros para el objetivo final, la montaña nos regala una vertiginosa y larguísima bajada de 12 kilómetros directos hasta Laza. Frenos al límite, adrenalina y velocidad para cerrar una jornada épica. Ya en el pueblo, nos reunimos a celebrar el esfuerzo con una buena comida en El Descanso del Peregrino, rematada con una siesta bien

merecida para Juanfran --Chiqui para sus intimos--, quien hoy ha estado especialmente animado y cuya energía contagiosa nos ha empujado a todos a superar esta dura pero amenizado tramo del camino.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Etapa 3: Puebla de Sanabria a Lubián​


​El día amaneció con esa energía única del camino, listos para encarar la travesía desde Puebla de Sanabria hasta Lubián. Sin embargo, los

primeros kilómetros nos pusieron a prueba. El arranque se convirtió en un auténtico reto técnico debido al mal estado y al descuido del terreno; entre piedras sueltas, firme irregular y bastante vegetación, avanzar exigió máxima concentración en cada metro.

​La recompensa llegó al salir finalmente a la carretera asfaltada, un firme mucho más amable que transcurre a la par de un arroyo sereno cuyo rumor de agua nos acompañó en el trayecto. Justo antes de afrontar el mítico puerto de Padornero, hicimos la parada obligatoria: un redesayuno brutal para recargar baterías, llenar el depósito de carbohidratos y mentalizarnos para la gran subida.

​Con los ánimos renovados, coronamos el puerto y realizamos todo el tramo restante hacia Lubián por carretera. Rodar por el asfalto firme fue una bendición total que nos sirvió para desquitarnos del castigo y la dureza del día de ayer.

​Gracias al buen ritmo constante, La llegada a la casa de Irene en Lubián fue el broche de oro de la jornada: todo un lujo marcado por la tremenda bondad de su hospitalidad, el impecable estado de sus instalaciones y unas vistas estupendas de la montaña que invitan al descanso absoluto.  Ah¡,,Francis que tienes un corazón enorme y una energía que arrolla, pero de vez en cuando dale un respiro a esa cabecita dura, ¡que los demás también queremos llevarte  al lado....

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Polvo, Fuego y Pedales: La Etapa Tábara – Puebla de Sanabria o "Cómo sobrevivimos a 38 °C" (Especial reconocimiento a Adan)

 

​Hay días en el Camino de Santiago en los que uno siente que está haciendo turismo... y luego hay días como hoy, donde sientes que te han fichado para la próxima película de Mad Max.

​Bien como etapa 2, o como la "Prueba de Fuego" (literal), hoy nos enfrentábamos al tramo entre Tábara y Puebla de Sanabria. Un terreno exigente, una Sierra de la Culebra castigada y un termómetro que decidió que 38 °C era una buena temperatura para salir a pasear.

​Ponte el casco, abre el bidón y acompañanos en esta crónica de supervivencia sobre dos ruedas.

​🟢 Tramo 1: Rodar sobre seda en la Sierra de la Culebra (km 0 - km 20)

​Salimos de Tábara (rozando los 748 metros de altitud) con las piernas frescas y la moral por las nubes. Los primeros 20 kilómetros por la Sierra de la Culebra nos regalon una de esas mañanas que hacen que ames la bici: pistas en buen estado, una subida progresiva y constante ganando metros, y un ritmo alegre.

"Esto está tirado", pensamos. Ilusos. El Camino siempre guardaba un as bajo la manga.

​🟡 Tramo 2: Bienvenido a la Luna (y el milagro mecánico de Juan Luis) (km 20 - km 25)

​A partir del kilómetro 20, la película cambió de género. Entramos de lleno en la zona devastada por el gran incendio de 2022. Ver la huella de aquellas 65.000 hectáreas quemadas encoge el corazón, y el terreno lo refleja: pistas compactas que desaparecieron para dar paso a caminos erosionados, pedregosos y durísimos, donde cada pedalada exigía el doble de energía.

​Por si faltaba emoción, José David tuvo que quedarse arreglando el freno delantero. Sí, ese pequeño detalle sin importancia cuando vas bajando piedras. Pero como el tipo está hecho de otra pasta, en el km 25 reapareció en el horizonte como el mismísimo Gandalf en El Señor de los Anillos. ¡Mecánica rápida y de vuelta al pelotón!

​🔴 Tramo 3: Modo "Supervivencia" y el oasis a 8 km de la meta

​Con el sol pegando a 38 °C, la ruta dejó de ser un paseo y se convirtió en un test de resistencia pura. Mención de honor para Adán, que aguantó el horno ibérico como un autentico gladiador sin soltar una sola queja.

​Faltando solo 8 kilómetros para Puebla de Sanabria, con el agua a punto de hervir en las bidones, avistamos un pequeño pueblo. No era una ilusión óptica: era agua fresca de grifo. Nos reabastecimos como si fuera el bien más preciado del planeta (que en ese momento lo era) y encaramos el tramo final hasta la meta.

​🏆 Meta y Agradecimientos

​Llegar a Puebla de Sanabria tras semejante paliza ha sido una victoria en toda regla. Pero las victorias no se consiguen solos.

​Un GRACIAS con mayúsculas para Loli y Marimar, nuestro equipo de apoyo logístico y rescate moral. Sin su ayuda, su energía y estar al pie del cañón en los momentos de más calor, hoy seguiríamos derretidos en algún recodo de la Sierra.

​¡Una etapa más en la mochila, mucho polvo en la cadena y la satisfacción de haber superado un día para el recuerdo! Nos vemos en el siguiente tramo. 🚴💨

martes, 1 de septiembre de 2026

Primera Etapa Zamora Tabara 71, km

Crónica de la 3ª etapa: De Zamora a Tábara

​Partimos desde la histórica ciudad de Zamora dejando atras los

  primeros metros de ruta para adentrarnos en la meseta castellanoleonesa. La jornada arrancó con excelente talante tras haber repuesto fuerzas y compartido un buen té y café reconfortante para dar inicio a la marcha.

​La primera parada obligada nos llevó hasta Montamarta, lugar donde hicimos una pausa para desayunar en condiciones.

Fue durante este tiempo de descanso cuando la expedición se completó al encontrarnos con Loli y Marimar. Transcurrió una hora y cuarto de risas, café y conversación animada en la mesa antes de volver a montar y retomar el camino.

​Al dejar atrás el desayuno, el perfil suave quedó atrás y la ruta nos mostró su cara más exigente. El terreno se transformó en un contínuo "rompepiernas", alternando

pequeñas subidas y bajadas que ponían a prueba el ritmo de las piernas a cada paso. Sin embargo, el buen humor del grupo se mantuvo intacto.

​Más adelante en el trayecto surgió el imprevisto de la jornada: nos encontramos a Antolín, quien se habia quedado varado tras sufrir un pinchazo. Nos detuvimos a socorrerlo y, tras echarle una mano y dejar todo a punto, continuamos el viaje con total normalidad y sin más contratiempos.

​Cuando apenas nos restaban 10 kilómetros para alcanzar Tábara, evaluando el cansancio acumualdo y el firme del camino, tomamos la decisión estratégica de recorrer el último tramo llaneando directamente por carretera. Con esa decisión ágil, logramos llegar a nuestro destino final completando con éxito una etapa más del Camino.  Una vez en Tábara, celebramos el esfuerzo con una comida verdaderamente contundente. Después, una buena ducha y una siesta reparadora estas se encargaron del resto: todo reseteado y con los ánimos totalmente renovados para afrontar la etapa de mañana.

lunes, 31 de agosto de 2026

Destino Zamora, en cuatro horas...

Bitácora de viaje: Rumbo a la aventura del Camino Sanabrés sobre dos ruedas

​El garaje huele cera de cadena, café recién hecho, --yo té por favor-- y una mezcla inconfundible de nervios y adrenalina. Tras meses de  planificación entre mapas y pantallas, el equipo está al completo: seis ciclistas listos para devorar kilómetros en BTT y dos acompañantes indispensables que garantizarán la logística de apoyo a lo largo de la ruta.

​La aventura empieza asfalto. Toca cargar el coche de apoyo y la furgoneta de alquiler, una auténtica obra de arte del empaquetado donde seis bicicletas de montaña, cascos, repuestos,  y el equipaje de ocho personas tienen que encajar con precisión milimétrica. Desde el corazón de Castilleja y Carrión nos ponemos en ruta con la vista puesta en el norte, rumbo a Zamora, la histórica antesala del Camino Sanabrés.

​Son algo más de cuatro horas de trayecto en carretera, un viaje de ida ideal para calentar el ambiente, repasar los tracks del GPS y repartir los papeles de cada uno. Antea hixinos una para en Zarza dr Granadikkas eb Caceres dondo repusimos fuerzas en el mesón El Emifrante, desviardobos por el horario ya pasado ...

Objetivo del día: Logística, cena y descanso en Zamora

​La llegada a Zamora marca el fin de la primera fase sobre cuatro ruedas y el inicio de la experiencia jacobea:

  • Punto de reunión: Check-in en el alojamiento, descarga de material y una primera revisión rápida del estado de las bicicletas, --la mia va en una bolsa y tengo que montar ruedas-- y manillar..
  • Sellado de la Credencial: Visita obligada a la emblemática Catedral de Zamora para conseguir el primer sello de la aventura.
  • Cena de capitanes: Una buena carga de hidratos de carbono —acompañada del omnipresente vino de Toro— para ultimar los detalles con los compañeros que llevarán el coche de apoyo en las siguientes etapas.

​Mañana al amanecer se acaban los motores. Nos esperan la meseta zamorana, las pistas de las comarcas del Tera y Sanabria, y los duros puertos que conectan con la frondosa Galicia. Las bicicletas de montaña están listas, la grupeta está motivada y el Camino Sanabrés aguarda. ¡Mañana se pedalea!

​L. García.

martes, 21 de julio de 2026

La canoa de Punta Umbría: una tradición gravel entre marismas, pinos y agua

 Hay rutas que se recuerdan por su dureza, otras por los kilómetros acumulados y algunas, muy pocas, terminan convirtiéndose en una tradición. La que cada verano realizamos Juan Manuel Muñoz Luque y quien escribe por la costa occidental de Huelva pertenece a este último grupo.

No es una ruta para buscar récords ni para presumir de velocidad. Es una invitación a detener el tiempo, a pedalear sin prisas y a disfrutar de uno de los paisajes más singulares de Andalucía: el inmenso mosaico de marismas, pinares, playas y estuarios que se extiende entre Huelva y Punta Umbría.

Nuestra jornada comienza con un recorrido a ritmo cómodos con la bicicleta gravel. El trazado alterna zonas de sombra bajo los pinos con espacios abiertos donde el olor a sal y la brisa atlántica acompañan cada pedalada. A un lado aparecen las marismas, rebosantes de vida; al otro, los extensos pinares del litoral que hacen de este rincón un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza.

Durante el recorrido resulta fácil detenerse a observar paisajes y avifauna, mientras el paisaje cambia continuamente con las mareas. La luz de la costa onubense, especialmente en verano, convierte cualquier parada en una magnífica oportunidad para la fotografía.

El momento más esperado

Pero si hay un instante que convierte esta salida en algo especial es, sin duda, el regreso utilizando la histórica canoa que une Punta Umbría con Huelva.

Mientras muchos rodean toda la ría por por el carril bici que une las dos localidades, nosotros preferimos la alternativa más auténtica: embarcar junto a nuestras bicicletas y cruzar tranquilamente las aguas hasta la otra orilla.

Para Juan Manuel, el viaje concluye posteriormente en Bellavista, mientras que mi destino final vuelve a ser la ciudad de Huelva. Ese breve trayecto sobre el agua rompe completamente la rutina del pedaleo y aporta una sensación difícil de explicar. La bicicleta deja de rodar durante unos minutos para convertirse en pasajera, mientras el paisaje se contempla desde una perspectiva completamente diferente.

Cada verano esperamos ese instante con la misma ilusión. Se ha convertido en una pequeña tradición que marca el inicio de la temporada estival y que este año hemos querido repetir una vez más por la belleza, la tranquilidad y la paz que transmite todo el recorrido.

Una historia con más de un siglo

La conocida popularmente como la Canoa de Punta Umbría forma parte de la historia de la provincia de Huelva. Mucho antes de que existieran las modernas carreteras que comunican ambas localidades, este servicio era la principal vía de unión entre Punta Umbría y la capital.

Durante décadas este era el principal medio de comunicación entre Huelva y Punta Umbría que cruzaban diariamente la ría para desarrollar su vida cotidiana. Con el paso del tiempo dejó de ser una necesidad para convertirse en uno de los transportes más singulares y entrañables de la costa onubense.

Hoy continúa prestando servicio y permite, además, que bañistas y ciclistas crucen con sus bicicletas, ofreciendo una experiencia que combina movilidad sostenible, historia y turismo activo.

Subirse a la canoa supone mantener viva una pequeña parte del patrimonio de Huelva. Es recordar cómo se movían generaciones enteras antes de la construcción de los accesos actuales y comprender mejor la estrecha relación que siempre ha existido entre la ría y sus habitantes.

Una ruta para repetir

No todas las rutas necesitan grandes desniveles para emocionar. Algunas conquistan por el silencio de los pinares, el vuelo de las aves sobre las marismas, el sonido del agua y la tranquilidad de pedalear sin prisas.

La costa occidental de Huelva ofrece un escenario perfecto para disfrutar de la bicicleta gravel en cualquier época del año, aunque el verano añade ese ingrediente especial que supone finalizar la jornada cruzando la ría en la histórica canoa.

Si todavía no conoces este recorrido, anímate a descubrirlo. Recorre sus caminos, disfruta de sus paisajes y reserva unos minutos para vivir una travesía centenaria sobre el agua con tu bicicleta.

Quizá, como nos ha ocurrido a Juan Manuel Muñoz Luque y a mí, termines convirtiendo esta ruta en una tradición que desees repetir cada verano.

​Cronica de pedales, esfuerzo y contraste: De Laza a Ourense

​Ficha Técnica de la Jornada ​ Origen: Laza ​ Destino: Ourense / Orense ​ Distancia recorrida: ~56,8 km ​ Desnivel positiv...