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sábado, 27 de junio de 2026

Tres días de gravel entre Huelva y el Algarve


 Una aventura que recordaré siempre

Hay viajes que se preparan durante meses y otros que se viven durante años cada vez que se recuerdan. Nuestra escapada en bicicleta por el Algarve portugués fue una de esas experiencias que dejan huella. Tres amigos, tres bicicletas y tres jornadas de auténtico cicloturismo, donde hubo averías, preocupación, lluvia, paisajes inolvidables y, por supuesto, una buena dosis de gastronomía portuguesa.

Los protagonistas fuimos Lutgardo —el que escribe—, que partía desde Huelva; Juan Manuel, desde Bellavista, y Javier, desde La Monacilla. Nuestro objetivo era sencillo: recorrer durante tres días algunos de los rincones del Algarve oriental e interior para regresar de nuevo a casa por nuestros propios medios.

En total fueron 284,61 kilómetros, con 2.841 metros de desnivel positivo, según los registros del Suunto Vertical.


24 de junio

Primera etapa. Huelva - Santa Luzia (88,51 km | +515 m)

La aventura comenzó con un pequeño sobresalto.

Antes de iniciada la marcha la bicicleta de Juan Manuel sufrió una avería en la cadena. Durante unos minutos pensamos que el viaje podía complicarse incluso antes de empezar. Afortunadamente, entre los tres solucionamos el problema con rapidez y eficacia.

Le debia una llamada a Enrique

Y con la avería resuelta, nos pusimos a rodar.

El recorrido nos condujo hacia la desembocadura del Guadiana para cruzar posteriormente a Portugal. El único inconveniente serio de la jornada fue, curiosamente, el barco que une ambas orillas. Como ya es tradición, los horarios parecen ser orientativos más que reales y la espera terminó siendo bastante más larga de lo previsto.


Ya en territorio portugués, el paisaje comenzó a cambiar. Las marismas dejaron paso a las salinas y poco a poco aparecieron las primeras localidades del Algarve.

Llegamos a Tavira a la hora del almuerzo. Después de una comida, recorrimos tranquilamente la ciudad antes de afrontar los últimos kilómetros hasta Santa Luzia.

Y si Tavira es una joya, Santa Luzia es un pequeño tesoro marinero.

La cena no podía tener otro protagonista que el pulpo, preparado como manda la tradición portuguesa. Difícil encontrar un lugar mejor para recuperar fuerzas después de casi noventa kilómetros de pedaleo.

Sin embargo, mientras disfrutábamos de la tranquilidad de la ria, Javier comenzaba a comentar que algo no terminaba de funcionar bien en su sistema digestivo. En aquel momento ninguno imaginábamos lo que estaba por venir.

La primera etapa concluía con 88,51 kilómetros y 515 metros de desnivel positivo, una jornada agradable que apenas dejaba entrever la dureza del día siguiente.


25 de junio

Segunda etapa. Santa Luzia - Vaqueiros (89,90 km | +1.345 m)

La segunda jornada era, sobre el papel, la etapa reina del viaje.

Lo que no esperábamos era que la principal dificultad no fueran las montañas.

Durante toda la noche Javier apenas pudo descansar. Un importante desajuste intestinal le obligó a levantarse continuamente de la cama para ir al baño. La situación llegó a preocuparme seriamente. Por primera vez pensé que quizás tendríamos que suspender el viaje.

Aun así, con una enorme fuerza de voluntad, y su carácter asturiano decidió intentarlo.

Comenzamos a pedalear rumbo al interior del Algarve. Los kilómetros iniciales fueron tranquilos hasta que, al llegar a São Brás de Alportel, encontramos un cartel indicando que la carretera EN2 permanecía cerrada al tráfico.

Por suerte, Juan Manuel y Javier ya habían pasado anteriormente por ese tramo y sabían que las bicicletas podían continuar sin problemas.

Y fue una auténtica fortuna.

Solo tuvimos un pequeño despiste en la navegación, fácilmente corregido sin mayores consecuencias.

Recorrer la EN2 completamente vacía fue uno de los momentos más especiales del viaje.

 Durante kilómetros tuvimos para nosotros solos una carretera rodeada de montañas, bosques de alcornoques, monte autoctono y un paisaje de enorme belleza. Pedalear sin tráfico, únicamente acompañados por el sonido de las ruedas sobre el asfalto, fue un auténtico privilegio.

Poco antes de llegar a Barranco do Velho nos cruzamos con Rui, un cicloturista portugués que viajaba en completa autosuficiencia. ——Rui, Pedalar por uma causa nobre é muito mais do que percorrer quilómetros: é levar esperança, inspirar pessoas e mostrar que a força da vontade pode transformar vidas— Compartimos unos minutos de conversación antes de continuar la subida.

En Barranco do Velho hicimos una parada para comer unas tostas. Javier aprovechó también para tomar la medicación  que había comprado poco antes y comer un poco, afortunadamente, empezamos a notar una ligera mejoría en su estado.

Desde Barranco do Velho hasta Vaqueiros nuestra intención era completar el recorrido sin detenernos. Sin embargo, un cambio en la temperatura y una fina lluvia nos obligó a parar unos minutos para colocarnos los chubasqueros y unos kilometros mas adelante en Cachopo hicimos otra parada, yo tomé un Sumol, Juan Manuel un Helado y Javier no lo recuerdo, esta fue la última parada intermedia.    La llegada a Vaqueiros supuso un enorme alivio para todos. Habíamos superado la etapa más dura del viaje con 89,90 kilómetros y 1.345 metros de desnivel positivo. Más allá de las cifras, había sido una jornada de esfuerzo y superación.     La cena supo especialmente bien.

26 de junio

Tercera etapa. Vaqueiros - Huelva (106,20 km | +981 m)

El último día amaneció con una noticia que todos esperábamos.

Javier había mejorado considerablemente.

Después del desayuno emprendimos la etapa más larga del recorrido. Aunque acumulaba 106,20 kilómetros, gran parte del perfil era descendente en dirección a la costa, lo que permitía rodar con mayor comodidad.

El resto del recorrido transcurrió con absoluta normalidad. Poco a poco dejamos atrás las sierras del Algarve para volver a acercarnos al Guadiana y buscar el barco que nos devolvería a Ayamonte.

Esta vez, para sorpresa de todos, la espera fue mínima.

Después de cruzar el río hicimos una pequeña parada en Ayamonte para tomar un tentempié antes de afrontar los últimos kilómetros por la carretera N-431 hacia Huelva.

El cansancio empezaba a hacerse notar, pero también esa sensación tan especial que acompaña siempre al final de un viaje bien vivido.

Sin averías, sin incidentes y con la satisfacción de haber completado el reto, cada uno regresó a su punto de partida.

Habíamos recorrido 284,61 kilómetros, acumulado 2.841 metros de desnivel positivo y, sobre todo, compartido tres días de auténtico cicloturismo.


Mucho más que kilómetros

Cuando repasamos las estadísticas del GPS vemos distancias, tiempos y desniveles.
Pero el verdadero recuerdo está en otros lugares.
Está en aquella cadena rota nada antes de salir de la casa de Juan Manuel en Bellavusta
En la preocupación por el estado de Javier y en su enorme fortaleza para continuar.
En una carretera de la EN2 completamente vacía que parecía reservada únicamente para nosotros.
En el encuentro con Rui, viajando en autosuficiencia.
En la lluvia de Barranco do Velho a Cachopo.
En el pulpo de Santa Luzia.
En las tostas de Barranco do Velho.

Y en esa satisfacción silenciosa que solo conocen quienes, después de varios días de aventura, vuelven a casa sabiendo que han vivido algo que permanecerá para siempre en la memoria. Henry Morton Stanley

Porque las mejores rutas nunca terminan cuando se baja de la bicicleta. Continúan cada vez que se vuelve a montar en la bici.

Fotos

Video

TRACK dia uno    TRACK día dos  TRACK dia tres

viernes, 5 de diciembre de 2025

Tres días de gravel por la Sierra de Aracena

Cañaveral de León

 Durante tres intensos días, Antonio, Javier, Juan Manuel y yo, nos adentramos en los paisajes de la Sierra de Aracena, pedaleando entre pueblos blancos, bosques de castaños y rincones llenos de belleza natural. Fueron jornadas en las que el esfuerzo, la belleza y la calma de la sierra se entrelazaron en una experiencia que invita a repetirla.

Primer día, 15 de octubre de 2025, comenzó con un ambiente fresco y luminoso. Desde Aracena tomamos rumbo hacia Cañaveral de León, atravesando una carretara que serpenteaban entre encinas y alcornoques. El paisaje, de suaves colinas y aroma a tierra de sierra, invitaba a disfrutar sin prisas. Continuamos hacia Hinojales y luego a Cortelazor, donde las primeras cuestas empezaron a dejar su marca en las piernas.

La llegada a Los Marines fue el momento perfecto para detenerse y recuperar fuerzas. Allí, el descanso se hizo aún más grato con una deseada comida y un postre excelente, de esos que realzan cualquier viaje ciclista. Con el estómago contento y el espiritu tranquilo, emprendimos el regreso a Aracena, completando una jornada de 54,7 km y 1.176 metros de desnivel, un recorrido lleno de sensaciones y un comienzo ideal para lo que vendría.

Tentudía

Segundo día, 16 de octubre, amaneció con cielo en parte cubiero, temperatura ideal para practicar ciclismo y un reto mayor por delante. Sabía que sería la etapa más larga y exigente del recorrido, y así fue. Tras pasar nuevamente por Cañaveral de León, cruzamos el límite provincial para adentrarme en tierras extremeñas.      La primera localidad extremeña  fue Fuente de León, un enclave tranquilo donde las casas encaladas parecían observadores silenciosos del paso del tiempo. Desde allí a Cabeza de Vaca donde la ruta se volvió más exigente, especialmente al superar la larga cuesta que nos dirige a nuestro destino, —el punto mas alto de Badajoz— el  Monasterio de Tentudía. En esa subida sentí el peso del esfuerzo y decidí poner pie a tierra, consciente de que conservar energías era esencial para completar la jornada con la dignidad que requieren mis canas. Alcanzar el Monasterio fue una recompensa en sí misma: el silencio del lugar, el horizonte abierto y la sensación de estar sobre el techo de la sierra compensaron cada pedalada.  El retorno nos llevó por Arroyomolino de León, de nuevo Cañaveral y, finalmente, Aracena. Habíamos completado 110,7 km y 2.479 metros de desnivel acumulado, una auténtica prueba física y mental. Esa tarde, la parada en la confitería Rufino de Aracena fue casi un ritual: los pasteles de la casa, auténticas joyas de sabor, se convirtieron en el mejor premio al esfuerzo del día.

Peña de Arias Montano 

Tercer día, 17 de octubre de 2025, llegó con un aire más relajado, perfecto para cerrar la experiencia con calma. Nos desplazamos a Jabugo en coche y desde allí emprendímos una ruta más suave, pero igualmente inspiradora, de 42,1 km y 960 metros de desnivel positivo.    El recorrido atravesó El Castaño del Robledo y su misteriosa catedral inacabada, para luego continuar hacia Fuenteheridos, Peña  de Arias  Montano,  Navahermosa, Valdelarco y Galaroza, donde aprovechamos para comer y saborear el ambiente sereno del pueblo. La última parte del trayecto nos condujo hasta Jabugo, punto final de esta aventura que sintetizó todo lo que busco en el gravel: naturaleza, esfuerzo y descubrimiento.

Tres días, casi 210 kilómetros y 4615 m. de metros de ascenso, comprendí que cada subida mereció la pena. El cuerpo quedó cansado, pero el espíritu regresó renovado. La Sierra de Aracena, con su calma, su belleza y su sabor, volvió a recordarme por qué cada pedalada en estas tierras tiene algo de mágico.

Vídeo

Trac dia 1 —Cañaveral, Hinojales, Cortelazor, Los Marines

Trac dia 2 —Aracena, Tentudía, Aeacena

Trac dia 3 —Jabugo y su entorno—


lunes, 9 de junio de 2025

Cinco días en bici por tierras del Andevalo español, Alentejo y Algarve portugues

 Emprender una ruta cicloturista desde Huelva hacia el corazón del Alentejo portugués y regresar en cinco días es una experiencia que combina naturaleza, patrimonio y aventura. Acompañar a Juan Manuel Muñoz como organizador, experimentado cicloturista y buen conocedor  de estas tierras. Recorrimos paisajes únicos, pueblos con historia y caminos llenos de vida, en una travesía que une dos países y culturas a golpe de pedal.

Primera etapa: Huelva – Mértola
J.Manuel y Lutgardo
Salimos de Huelva con la emoción de cruzar la frontera natural del Guadiana en 
Pomarão y adentrarnos en Portugal. La ruta nos llevó por senderos y carreteras bien señalizados, parte de los proyectos europeos de cicloturismo que conectan ambos países, facilitando el tránsito seguro y sostenible. Mértola nos recibió con su imponente castillo y el encanto de un pueblo blanco a orillas del río, perfecto para reponer fuerzas tras la primera jornada


Alentejo
Segunda etapa: Mértola – Castro Verde ( La Ermida (Capela) de Nossa Senhora deAracelis,)  La segunda jornada fue especial por una pequeña rectificación en el trazado original, buscando recorridos más claros y seguros. Aprovechamos para visitar La Ermida (Capela) de Nossa Senhora de Aracelis, también conocida como “Ermida de Aracelis” o “Altar de los Cielos”, se encuentra en la freguesia de São Marcos da Ataboeira,  la ermita pertenece al municipio de Castro Verde y el atrio se encuentra en el municipio de Mértola, en la región del Alentejo, Portugal, desde donde se divisan paisajes extensos y típicos de la zona. El esfuerzo de la subida se vio recompensado por las vistas y la belleza de la construcción. Finalmente, llegamos a Castro Verde, conocido por sus extensas dehesas y su patrimonio rural.

Tercera etapa: Castro Verde – Alte (la etapa más dura) 
J manuel Muñoz
La tercera etapa fue, sin duda, la más exigente. El camino hacia Alte estuvo marcado por constantes subidas, siendo la ascensión al cerro de Mu el mayor reto físico del viaje. En la etapa más dura, los desafíos principales fueron el desnivel constante y la exigencia física acumulada. Las subidas eran largas y frecuentes, lo que obligaba a mantener un esfuerzo sostenido. Cada pendiente parecía un nuevo reto, poniendo a prueba tanto la resistencia muscular como la capacidad mental para no desfallecer ante el cansancio, las piernas ardían, pero el espíritu nos empujaron hasta el final. Compartir el camino con Juan Manuel Muñoz aportó motivación extra y seguridad, ya que el ánimo mutuo y la presencia de un compañero ayudan a sobrellevar el cansancio físico y los momentos de duda, especialmente en las subidas más duras.  Alte, con su arquitectura tradicional y fuentes naturales, fue un oasis tras la dureza del día.

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Cuarta etapa: Alte – Tavira (con visita a la fuente de Benémola en Querença)
Tavira
La etapa más corta y amable nos permitió disfrutar del entorno con calma. Realizamos un pequeño devio en Querença para visitar la fuente de Benémola, un rincón de aguas cristalinas y vegetación exuberante, ideal para refrescarse y hacer una pausa. Tavira, con su aire marinero y su puente romano, nos recibió con la promesa del Atlántico cercano.

Quinta etapa: Tavira – Huelva (cruzando el Guadiana de Vilareeal a Ayamonte)
El último día nos llevó de Tavira hasta la frontera, donde cruzamos el Guadiana en ferry desde Vila Real de Santo António hasta Ayamonte. El regreso a Huelva fue un momento de celebración: cinco días, dos países, cientos de kilómetros y una colección de recuerdos imborrables.
J. Manuel y Lutgardo
“La bicicleta une territorios de forma sencilla y natural, y en esta ruta lo comprobamos a cada pedalada: naturaleza, cultura diversión y camaraderia sin barreras.

Esta aventura no solo fue un reto deportivo, sino también una oportunidad para descubrir la riqueza natural y cultural del Bajo Guadiana, un destino cicloturista en auge que invita a volvel a repetir la experiencia por cuarta vez.

Enlaces Pinchas 

Video dia UNO                   PEDALIBERO                             Track dia UNO
Vídeo día DOS                                                                         TRACK día DOS
Vídeo día TRES                                                                       TRACK día TRES
Video día CUATRO                                                               TRACK día CUATRO
Vídep día CINCO                                                                    TRACK día CINCO



martes, 15 de octubre de 2024

Mi gozo en un pozo

Frustrado por la alegia

Juan Manuel y Javier (Foto Pedalibero)
Hace meses que teniamos planeado un emocionante viaje en bicicleta por el Andevalo onubense y Alentejo portugués. La ruta estaba cuidadosamente trazada por Juan Manuel Muñoz Luque, el equipo listo y mi entusiasmo por las nubes. Sin embargo, la vida a veces tiene otros planes, y en mi caso, fue una alergia, en esta estación del año esperada, 
la que se interpuso en mis propósitos.

El día antes de partir, comencé a sentirme mal. De inmediato, pensé que la cosa era seria, en efecto, pronto supe que era una reacción alérgica severa. Mis ojos y garganta pronto mostraron una cojestión y la respiración se volvió difícil. Esta vez tuve ayuda profesional personalizada que suplemento mi tratamiento habitual,  al parecer estaba un poco desfasado, con otro que me alivio enormemente, así mismo, disminuyó enormemente la duración de la crisis.

La frustración y la tristeza me invadieron. Había invertido tanta ilusión y energía en preparar este viaje, y verlo desmoronarse en cuestión de horas fue devastador. Sin embargo, decidí que no dejaría que esta experiencia me derrotara.

Ahora, mientras escribo este relato, me siento más fuerte y más decidido a no dejar que una alergia defina mis aventuras. Ya estoy dispuesto para idear el próximo viaje en bicicleta, con la esperanza de que esta vez, nada se interponga en mi camino.  


NOTA; Juan Manuel Muñoz me mantenía informado con los relatos que publicaba diariamente en su blog (Pedalibero). En repuesta a sus relatos escribí un comentario, anexo, que le gusto y emocionó.

Comentario a Pedalibero (ver Blog aquí)

 En las mañanas nubladas de otoño, cuando el sol apenas acaricia el horizonte, mi amigo ciclista se prepara para una nueva aventura. Su bicicleta, compañera fiel de innumerables travesías, y el entusiasmo de quien sabe que está a punto de emprender otro viaje inolvidable.

Portugal, con sus paisajes ondulantes y caminos serpenteantes, lo llama una vez más. Cada pedalada es un suspiro de libertad, cada kilómetro recorrido, una historia que contar. Los pueblos pintorescos, con sus casas de colores y calles empedradas, le ofrecen un refugio temporal, un lugar donde vivir y compartir sonrisas con su gentes.

El viento y la lluvia esta vez son sus aliados, le susurra secretos de tierras nuevas mientras él avanza, incansable, hacia el horizonte. Las colinas y los valles se convierten en su escenario, y él, en el protagonista de una epopeya personal.

En cada viaje, mi amigo ciclista no solo descubre nuevos paisajes, sino que también se redescubre a sí mismo. La bicicleta no es solo su medio de transporte, sino una extensión de su ser, una herramienta que le permite conectar con la naturaleza y con su propia esencia.

Y así, con cada viaje a Portugal, mi amigo ciclista sigue tejiendo una red de recuerdos y experiencias que lo enriquecen y lo inspiran a seguir pedaleando, siempre hacia adelante, siempre en busca de la próxima aventura. L. García. Mientras pasaba una de mis crisis alégicas.


viernes, 7 de junio de 2024

Cuatro días en Portugal con Javier y Juan Manuel.

 

¿Qué aventura nos espera en Portuga? Cada vez que Juan Manuel Muños Luque planificar una salida de cicloturismo por Portugal suena emocionante, y es comprensible que puedan surgir incidencias que requieran cambios en la ruta.    Lidiar con situaciones incómodas e inesperadas durante una ruta de bicicleta puede ser un desafío, pero también forma parte de la aventura.     Mantener una situación conservadora y a la vez flexible para adaptarte a los cambios necesarios es aconsejable para evitar situaciones incomodas, esta vez, trastoco toda la planificación inicial por considerar que el alojamiento no ofrecia la comodidad esperada.   

Juan Manuel resolvio con rapidez la situacion y la planificacion que propuso a Javier Ordiles y a mí suponia cambiar de localidad base y por ello todo las rutas que teniamos previstas.  Esto me hace recordar que las incidencias en el camino son parte del aprendizaje y puede conventirse en anéctotas interesantes del viaje.   ¡Mantener una actitud positiva ayuda a disfrutar del recorrido!

El relato mas detallado  se puede leer  en Pedalibero blog de viaje de Juan Manuel Muñoz. donde relata día a día lo acontecido.

Ciclistas. Javier Ordieres, Juan Manel Muñoz y Lutgardo García,

Track

Huelva Minas de S. Domingos

Minas de S. Domingo Mértola

Mértola Pulo do Lobo Mértola

Mértola Huelva

FOTOS

VÍDEO 1 DE 4

VÍDEO 2 DE 4

VÍDEO 3 DE 4

VÍDEO 4 DE 4






domingo, 19 de noviembre de 2023

Viaje a Mértola

 

Salí de Huelva el jueves dia 16 de noviembre a las 7:55 de la mañana con destino Bellavista donde vive mi amigo, compañero de viaje, organizador y guía, Juan Manuel Muñoz Luque, en adelante JMML, quien había planeado pasar dos días  por tierras de Huelva y Portugal, concretamente Hueva-Mértola y vuelta, una localidad que ya había visitado hace unos años y que me había encantado aunque los recuerdos eran vagos y confuso. Salimos de Hueva-Bellavista, teníamos por delante 96 km. y 1063 m. de desnivel positivo con dos subidas que mi dispositivo Garmin Explore 2 me marcaba, la primera de 1,21 km. de longitud en el km 61,7 con una pendiente media del 3,4 % y una pendiente máxima del 9,6, la segunda ya en tierras portuguesa km. 71,5 con una longitud de 1,97 km, pendiente media del 6,3% y una máxima de 15.3€.. Una vez coronada la subida acordamos buscar un restaurante para reponer fuerzas y como siempre JMML buen conocedor de la zona, no existe rincón que el no haya visitado, propones comer en la localidad de Moreanes, como siempre el relata los detalles del viaje de forma magistral en su blog https://pedalibero.blogspot.com/, Llegamos a Mértola sobre las 17:15 horas y 8 horas de camino, nos alojamos en un hotel en la margen derecha del Guardiana donde teníamos una vista privilegiada del rio y cerca del centro histórico. Después de ducharnos salimos a explorar el pueblo y cenar con idea deacostarno temprano para acometer el regreso temprano y descansado.A la mañana siguiente después de desayunar acometemos el retorno con un itinerario prácticamente idéntico con la salvedad que esta vez en la localidad de Moreanes nos desvariamos para visitar las Minas São Domingo, y retomamar la ruta de ida en la localidad de Santana de Gambas. Salimos de Mértola con una intensa niebla que nos obliga a utilizar luces delanteras y traseras por seguridad. Teníamos por delante 105 km con tres subidas, la primera apenas pasar el puente que cruza el Guardiana con 8,5 km donde el primer km. tenia algunos desniveles > al 10%. el dispositivo Garmin no lo incluye como subida al ser su desnivel medio < al 3%. La segunda subida en el km 33.9 con una distancia 2,37 km con un desnivel medio 3,34% y máxima 7.96 % y una tercera y ultima en el km, 39.3, distancia de 2,37 km, pendiente media de 3,76 % y máxima de 9,6%.
 El resto de la ruta fue ideal para el ciclismo, con un suave viento del noroeste, y una temperatura idonea, sin incidencias mecánicas ni contratiempos, JMML decide cambiar la ruta con la idea de recoger un paquete, chuchería para la GENESIS CROIX DE FER, decidimos comer algo en Villanueva de los Castillejos, y así fue, después de degustar productos de la tierra, un buen jamón y presa de paleta con un postre que no desmerecía, cafelito para no amuermarnos, retomamos el vieja sin otra cosa que resaltar que lo habíamos disfrutado de forma notable.  El viaje a Mértola, fue de una forma muy diferente a como lo había planeado de principio.   A pesar de las circunstancias, creo que fue un viaje que me enseñó un poco mas sobre la Portugal profunda, el gozo de viajar en bici de gravel y la amistad de JMML, estos son los ingrediente necesarios para hacen que todo viaje que así se aderece hagan de el un recuerdo inolvidable que espero poder volver a repetir lo antes posibles, el tiempo empieza apremiarme con la edad. Agradecer a JMML su trabajo y organización, yo intente hacerle ver mi reconocimiento y agradecimiento con una invitación sincera a comer.  

Albúm de fotos

Vídeo

Wikiloc Huelva Mértola

Wikiloc Mertola Huelva



domingo, 17 de septiembre de 2023

RUTA HISPANOPORTUGUESA 2023

 


Ha sido viaje muy intenso y variado, me ha  proporcionado disfrutar, de paisajes desconocidos y la compañia siempre agradable de Juan Manuel.  Rincones del Andevalo onubense, Alentejo y Algarvez portuguez, que a pesar de la pertinaz sequía que padecemos muestra una naturaleza típica de esta parte de la península y tiene un atractivo que me enamora, también  su cultura e historia.
    No haré una crónica de las etapas, eso lo hace magistralmente mi compañero y amigo de viaje Juan Manuel Muñoz en su blog de http://pedalibero.blogspot.com/
    Empezamos en Huelva y Bellavista, desde allí  pedaleando teníamos por delante 386 km y 3500 m, de desnivel positivo acumulado hasta nuestro destino final que no era otro que nuesro lugar de partida.    Las bicis utilizadas son de gravel, esto nos proporciona poder circular por carreteras, pistas y carriles.   El equipaje es tipo bikiparcking compuesto por bolsa de sillin, cuadro y manillar, tambien una mochilla para llevar lo elementos mas personales, y una vejiga de agua de  1,1/5 l.

    Como primera etapa marcamo como destino Almodovar (Alentejo) a 152,5 km y 1625 m.+, pasamos la frontera con Portugal en Sanlucar de Guardiana cruzando a la otra vertiente del rio a la localidad portuguesa de Alcautìn, en una especie de patera cruzamos el río Guadiana y disfrutando de su blancas casas y el castillos de San Marcos. Proseguimos nuestra ruta con la amena conversación de mi compañero.

    Segunda etapa partíamos desde Almodovar con destino a la localidad costera de Odeceixe,  nos adentramos en el Alentejo, una región que te sorprenderá por su riqueza patrimonial y su gastronomía, por delante teníamos 107 km con 1477 m.+        
    que sorteamos no sin franquear algunas dificultades que Juan Manuel narra perfectamente en su blog, (2ª etapa) Finalmente llegamos a destino con la satisfacción de haber superado la etapa mas complicada.

Tercera etapa, partimos desde Odeceixe con destino a Silves, pasando por Monchite, 77 km. Con 1005 m.+. Juan Manuel, buen conocedor de la zona, me mostró la playa de Odeceixe, un regalo para los sentidos y que espero repetir. Partimos a nuestra ruta hasta Silve, donde tomamos el tren con destino a Vila Real de Santo Antonio,  cruzaríamos el rio a Ayamonte y continuaríamos con destino a Huelva dando por finalizado nuestro pequeño viaje. La modificación del horario del ferry nos obligo a pernoctar en Vila Real a la mañana siguiente partimos a nuestro destino final que realizamos en compañía de una pareja de suizos, Pedro y Monica.   Agradecimiento a Juan Manuel Muñoz Luque por la organizacion de todo.


Reportajes 


Track en Wikiloc

DEL CAMINO SANABRÉS A LA MESA: UNA PAELLA, MUCHOS RECUERDOS Y UN TIRAMISÚ IRRESISTIBLE

  Casa de Francis, Castilleja | 8 de octubre de 2026 Hay aventuras que terminan cuando llegas a Santiago y otras que, por fortuna, continúan...